Ensenada Record Show 2026: la música en tus manos

El domingo 28 de junio del 2026 se llevó a cabo el tan famoso Ensenada Record Show en las instalaciones de la cervecería Transpeninsular, donde hubo venta de vinilos, cassetes, cds y demás artículos coleccionables para los melómanos de corazón.

CERVECERIA TRANSPENINSULAR 28/JUNIO 2026

Dicho evento contó con expositores de diferentes ciudades como: Ensenada, Tijuana, Mexicali e incluso de Los Ángeles C.A. 

Sin duda una oportunidad única para los coleccionistas de hueso colorado que gustan de pescar buen material para añadir a sus colecciones.

Pero es hora de adentrarnos a la pregunta del millón de dólares:  

¿El formato físico está desapareciendo?

Una pregunta muy ambigua a mi parecer, ¿pero a que “formato físico” no estamos refiriendo? En esta crónica nos enfocaremos especialmente a la música.

Bellos y preciados CASSETES

Es innegable que la “digitalización” de la industria musical ya ha comenzado desde hace tiempo, pero ¿que mantiene a los melómanos de corazón a seguir buscando esos anticuados acetatos, tapes y cds con tanto fervor?

Aunque sea una situación generacional, en donde los jóvenes ven más útil el poder acceder al playlist de sus artistas favoritos por medio de plataformas digitales como Spotify y el poder explorar cientos de listas de reproducción, sin duda alguna es más practico que tener que comprar un sistema de sonido como un estéreo que pueda reproducir cintas y discos de acetato.

Some HEAVY SET!

Con solo un “swipe” en la pantalla de tu smartphone puedes acceder a la música que quieras escuchar, pero con un pequeño detalle, que debes pagar una suscripción mensual según el plan que elijas.

Y volvemos a la pregunta del millón, ¿el formato físico es mejor que el digital? Son 2 caras de la misma moneda ya que, por ejemplo, un vinilo de época de la banda Iron Maiden, podría costarte más de $1000 y una suscripción de Spotify $139 pesos al mes.

Para los puristas del coleccionismo, las plataformas digitales no tienen validez alguna, ya que no es solo con conseguir ese tan ansiado disco de su banda favorita, si no sentir la emoción de la cacería.

El tener que viajar a otras ciudades en busca de material, el intercambiar discos con otros melómanos coleccionistas y por qué no, en el proceso forjar una amistad como si se tratase de 2 viejos amigos con la misma misión de buscar en cajas esos empolvados acetatos y mirar esas portadas como si se tratasen de capsulas del tiempo, donde podemos experimentar un viaje sonoro a otras épocas musicales.

El infame Dr. Satan

En lo personal siempre voy a preferir el formato físico, nunca se va a igualar la emoción de colocar el vinilo en la tornamesa, el explorar con la mirada la portada del disco, el poder disfrutar del “insert” de la funda del vinilo.

Para los lectores más jóvenes, el insert se trataba de una funda interna que se encontraba dentro del estuche del acetato. Generalmente incluía un poster del grupo, fotografías de la banda o en la mayoría de los casos, las letras de las canciones.

En el RECORD SHOW de este año tuve oportunidad de ver viejos a conocidos del coleccionismo musical, pero también miré a jóvenes que revisaban caja tras caja con entusiasmo. Para concluir, ¿el formato físico es mejor que el digital?

Yo digo que, al carajo, en mis tiempos de adolescencia me descargue toda la discografía de Black Sabbath del famoso Ares, pero ya siendo un adulto con cero responsabilidades financieras puedo darme el lujo de comprar un disco en físico.

Virtual o físico al final no importa. Diría un camarada, ¡el rock and roll no debe parar!

¡Nos leemos a la próxima!

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