La catarsis de Amenra en Tijuana

“Una comunión litúrgica musical.”

Crónica por Víctor Plissken

La banda de origen belga de post – metal, sludge y doom “AMENRA” anuncio su gira por México y la ciudad de Tijuana fue primera escala.

Lo que se vivió en esa noche en el venue MARKO DISKO fue más que una presentación, fue un acontecimiento sonoro que pasara a los libros de leyendas de esta mítica ciudad.

Un evento de gran calibre ya que los belgas fueron acompañados por otras grandes bandas como JASPE, ABYSSAL Y (16). Fue una noche de distorsiones, riffs feroces como latigazos y amplificadores explotando con cada nota.

Lamentablemente su audaz fotógrafo no consiguió la acreditación para este show, pero pudimos escabullirnos a la presentación con una pequeña grabadora TASCAM con la cual pudimos grabar todo el audio del evento.

La mayoría de la prensa acreditada se encargó de cubrir el concierto con fotografías y vídeos, pero probablemente esta sea la única grabación en vivo de todo el evento.

Este “bootleg” no es solamente un audio mal grabado, es un testamento auditivo de la “catarsis sónica” que hizo entrar en trance a todos los asistentes esa noche.

Un ritual de oscuridad musical” convertido en una comunión en donde cada quien se refugia en la música para exorcizar sus demonios.

La cita para esta congregación fue en el MARKO DISKO en la zona de centro de Tijuana. Personalmente no había explorado este lugar, pero el sonido era esplendido y aparte que el local es bastante amplio, así que no hubo ningún problema para albergar a todas las almas descarriadas que buscaban esa música oscura con riffs lacerantes.

Yo y mis compinches nos lanzamos, ¡pero en Fa!  A la ciudad vecina y por un milagro del maligno encontramos un estacionamiento libre frente al spot. ¡YEESHH! ¡Cosa que en zona centro solo pasa una vez en un millón!

Celebrando nuestra buena fortuna, nos dimos prisa para entrar al local por que el show ya había comenzado con la primera banda que fue JASPE.

En breve nos acomodamos en la pista para disfrutar de su presentación en vivo. Con unos riffs pesados y frecuencias densas, lo artistas locales se encargaron de abrir el show con un paisaje denso musical.

Después de que se apagaran los amplis de la primera banda, los muchachos y su servidor fuimos a recorrer las mesas de “merch” de las bandas, principalmente la de la estelar.

Escrutando entre playeras XL “los trves usan XL”, discos y casetes, noté que el arte de AMENRA esta cargado de simbología ocultista y fotografías minimalistas en las portadas de sus discos.

Indagando, tiempo después en su peculiar estilo artístico, descubrí que son miembros activos de la misteriosa “CHURCH OF RA” un colectivo artístico formado por fotógrafos, cineastas, pintores y músicos.

Una propuesta sumamente interesante ya que, en estos días, la mayoría de las bandas de metal están optando por diseñar sus portadas con ayuda de la I.A. en vez de acudir con algún artista de carne y hueso.

Ya habiendo recolectado todo el botín ¡BAM! Se escuchó un estruendoso riff que se sintió como un marrazo en el pecho. Por supuesto hablamos de la banda de funeral doom de Tijuana “Abyssal”.

Rápidamente me acomode entre los espectadores, que atónitos y perdidos entre tanto humo artificial, disfrutaban de la presentación de esta gran banda.

Hipnóticos y sin pausas, Abyssal lleva al público a un trip bien pesado y fúnebre, como si se tratase de un pobre naufrago el cual es tragado por una gran ola y llevado al fondo del oscuro abismo, solo que en este caso es un riff en forma de ola que te lleva al fondo oscuro de tu psique.

O al menos así lo percibí yo, o mi cerveza estaba adulterada de algún modo. Todo un trip ver a Abysaal en vivo, altamente recomendado.

Al terminar su acto, pude salir de la espesa niebla y del trance para acompañar a mis compis por un cigarrito a la banqueta y poder platicar de lo bueno que iba el show.

Ya después de tomar una bocanada de aire fresco y ver que ya se estaba activando la vida nocturna de la ciudad, decidimos volver a nuestros lugares para seguir disfrutando del espectáculo.

La tercera banda que se acomodó en el stage fue (16), que con su sludge metal rompió el hechizo sonoro de acelerados riffs dejados por las 2 bandas anteriores en el cual la mayoría de los asistentes aún se encontraban bajo su influencia.

Investigando un poco encontré el significado del nombre de este grupo.

“Éramos Team Fifteen, nombre que surgió de algo que un patinador profesional llamado Mark Gonzales escribió en la lija de su patineta.”  “Dejamos de usar el nombre Team y nos convertimos en Fifteen. Luego descubrimos que una banda de Lookout Records ya se llamaba Fifteen. Lógicamente nos convertimos en (16).”

Sin duda escuchar a esta banda le dio una descarga de energía al recinto, teniendo una vigorizante presentación de su set list preparado para esa noche.

Riffs agresivos, vocales graves y una conexión con el público, el cual quedo altamente complacido con el desempeño de la banda proveniente de los Ángeles, California.

Como buen consumidor “compulsivo” de discos me dirigí al “stand de merch” de la banda al concluir su presentación.

El vocalista se encontraba degustando una rica y deliciosa cerveza bien helodia, a lo que le pregunte con mi inglés sin barreras: “how much the record bro?” a lo que me contesto: “$10 dollars man.” Obviamente sin verdes en la cartera, le ofrecí “$200 mexican pesos.”

Y me pregunto con el billete en la mano: “What am I gonna do whit this bro?” a lo que le conteste “you can get more cold beer with that!” a lo que pensativo me contesto: “All right that’s good enough for me.”

¡Awebo! ¡Una cerveza bien fría siempre es buena manera de romper el hielo con un extranjero!

Ya con otro disco en la bolsa del botín, salí un poco a la banqueta del venue para estirar las piernas y tomar un poco de aire fresco tijuanero para agarrar pilas para la banda estelar de la noche.

Ya al regresar al Marko, toda la gente se empezó a aglomerar al centro del escenario para esperar a la agrupación belga la cual ya se estaba alistando para entregarse en este “ritual de oscuridad musical.”

Y de repente se corta la música que estaba de fondo cuando Amenra toma su lugar en stage, con una actitud solemne y sin ninguna presentación, el vocalista miro al público que lo rodeaba con una mirada seria y se puso de espaldas a los presentes.

Cuando de pronto el baterista comenzó a tocar unas “notas fantasmas” casi inaudibles, mientras todos los asistentes a la “catarsis sónica” se dejaban llevar por un sonido “atmosférico y abismal.”

Y BAM! Ya comenzó el show cuando el vocal se arquea y lanza un alarido y los amplis comienza a rugir con estridentes riffs. La banda completamente sumergidos en una oscuridad perpetua, los asistentes completamente hipnotizados. El ritual ya había comenzado.

Meras siluetas en el fondo las cuales se pierden entre imágenes y vídeos filmados en formato blanco y negro mientras tocan su set list de la noche. Un stage que juega con las luces y sombras, calma y violencia.

Todos los asistentes estaban absortos ante la presentación de la banda belga, en una especie de comunión sonora.

Esto no fue solamente un “tokin” cualquiera, se trató de un “ritual de masas” donde todos los presentes se unen en comunión con los músicos, en donde la energía negativa se convierte en música y todos son bienvenidos a la experiencia ritualista.

Pasajes ensordecedores y silencios igualmente impresionantes, luz y sombra, dramatismo y modestia, tortura y absolución. 

En la brutal presentación de Amenra, pude notar que todo el concepto de la banda está cargado de un simbolismo pagano, en torno al ritual. El front man, Colin H. Van Eeckhout porta en su cuerpo diferentes tatuajes de origen místico.

En su espalda, la cual siempre estuvo hacia al público, tiene tatuada una horca invertida en la que se fusionan símbolos del antiguo germánico, nórdico y místicos: “la runa de la muerte, el martillo de Thor y la cruz de San Antonio“.

En sus brazos y piernas, demonios y ángeles parecen enzarzados en un combate encarnizado. Repartidos por todo su cuerpo hay caracteres del alfabeto tebano, el lenguaje de las brujas.Sin duda su piel se ha convertido en un lienzo de sus creencias y raíces de este cantante.

Ya al terminar su presentación, simplemente en un acto igual de solemne la banda se retiró del stage en una lluvia de aplausos y gritos por parte del publico presente.

Simplemente no podía asimilar toda la energía y entrega que se vivió en esta presentación de esta iglesia de ruido, sombras y redención. Una mezcla poderosa de post-metal, sludge y doom, cargada de espiritualidad y una intensidad emocional única.

Al salir de venue ya para agarrar rumbo al rancho, estaba un morro comentando: no mames wey, que pedo con esa música, es como para que uno se suicide en su cuarto mientras te tomas una cawama.

Muchos pensaran que la música de Amenra podría ser utilizada para que uno se suicide en su cuarto bebiendo una cawama y otros como una catarsis espiritual, pero hey, cada quien exorciza sus demonios internos como puede.

¡Nos leemos a la próxima!

Soundtrack del venue:

JASPE

ABYSSAL

(16)

AMENRA

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