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  • EL DESCENSO DE ORION RISE: Nos traen amor, definitivamente no vienen en paz… y creo que invocaron a Jaime Duende 

    EL DESCENSO DE ORION RISE: Nos traen amor, definitivamente no vienen en paz… y creo que invocaron a Jaime Duende 

    Fotos y redacción por Hiram Navarro

    El archivo contiene distintos apartados y archivos de evidencia, léase de corrido, salteado o haga lo que quiera. “Es un poco larga, pero ahí va...": 

    A-02-BDOG 01: LA SEÑAL Y EL MITO. 

    Aún tengo secuelas tras los alaridos metálicos, las luces que me comprometieron y los misterios que se revelaron conforme avanzó el siniestro..

    hTodo comenzó al escuchar una señal punzante y espeluznante en mi celular. Ese sonido alucinante lleno de oscilaciones y notas agudas sobrenaturales no dejó de orbitar mi cabeza por un bueeen rato. No hubo duda: esas ondulaciones provenían de otro mundo… 

    De inmediato quise saber de qué se trataba y me comuniqué con quienes aseguraban una abducción extraterrestre programada entre ceremonias oscuras. Mandé mensaje al BlackDog Venue, solicitando invitación para hacer cobertura fotográfica

    El sonido en cuestión:

    Al confirmar mi asistencia decidí moderarme, no asistir al ritual alcohólico del día anterior, no fumar mota y limitarme al festejo estelar: el descenso de Orion Rise para el segundo aniversario del Perro Negro

    Buscaba estar en las mejores condiciones, pues las frecuencias que recibía por las noches dentro de mi cráneo en mi infancia dejarían de catalogarse como alucinaciones auditivas si conseguía evidencia fotográfica. Esa noche sólo estuve intoxicado por la deprivación del sueño habitual y unos cuantos cigarrillos que sobraron de la semana pasada. 

    18 DE OCTUBRE DE 2025 20:47 

    Llegando al sitio el vocalista/guitarrista de Tyrian, me asegura que su presentación sería distinta, después de un hiato de alrededor de 6 meses. Advierte que será más performático, ya que José El Sater Moreno volvió –como guiño al primer episodio en la vida de Tyrian– y así podría dedicarse sólo a su voz; no tenía idea que la noche frunciría nuestras realidades. 

    La ansiedad de otros participantes se siente en el viento que se sabe seco, como si los relámpagos se aproximaran, me da una tranquilidad extraña saber que no soy sólo yo el intranquilo… Se verbalizan las emociones entre los asistentes, con incertidumbre e ilusión… 

    A-02-BDOG 02: EL DESCENSO.

    NEGATIVE WILL, HONOR & BLOOD, TYRIAN y unos Brujos Extranjeros: MYTHRAEUM

    No repararé en profundizar con las primeras bandas en este apartado, sólo mencionaré cómo se comparaban con pollos rostizados abrazados por fuego en el escenario cual vitrina, mientras el público se mantenía inmóvil y “voyerista”. La corta duración de sus presentaciones fue una lástima ya que tanto Negative Will como Honor & Blood con sus rugidos colmados de energía y densidad pudieron orquestar un gran evento como protagonistas. No fue su momento… Que vuelvan pronto. 

    Mi compañera periodista, el Agente C no ha llegado aún. Después de mis primeros disparos sin iluminación asistida, como declaración estética –y para no perturbar los rituales oscuros o ahuyentar a los humanoides–, decido no usar flash. Sería una falta de respeto andar lampareando… a mi ver.

    Como si fuera un presagio de magia oscura u horror cósmico, Airam -el vocalista de Tyrian-, comenzó a sentir alteraciones y malestares que lo obligaron a bajar del escenario tras la primera canción. Entre sus ademanes y gestos de incomodidad alcancé a escuchar:  

    –Me voy a bajar.  

    Un poco desconcertado mientras miraba desvanecerse entre las sombras a Airam, Jaziel se disculpa por el micrófono tomando las riendas de la alineación poseyendo al micrófono, sabiéndose vocalista y guitarrista simultáneamente. 

    No sé si los malestares del Ram habrán sido por las perturbaciones que ya se sentían en la atmosfera como advertencia del contacto alienígena o como sacrificio para el ritual que se avecinaba, pero todo ya se sentía distinto: electrificante y abrumador… 

    Dos letreros de madera con runas inscritas se postraron justo a un costado de las llamaradas que estuvieron a punto de incinerarme las extremidades en distintas ocasiones por estar trepado en los límites del escenario. No pudo importarme menos el riesgo de caerme al improvisar una plataforma, después de todo fui ahí a tomar buenas fotos y por el morbo de escuchar en vivo los alucinantes sonidos alienígenas, por supuesto… Entre las runas aparecieron cuatro figuras imponentes, demacradas con sus rostros pálidos facciones derretidas como si de cadáveres se tratara, ropas desgarradas y una presencia en el escenario agresiva como si fueran hechiceros de guerra invocando fuerzas de otros planos.  

    Mythraeum logró hacerme parte del trance, recién había comido una manzana que por suerte me dio suficiente energía para resistir el cansancio corporal. Terminé –a través de mis cristales– siguiendo los movimientos de sus cabelleras, la crudeza de sus gritos y los comandos que exhalaban cual comandantes de la obscuridad. La repetición de los rasgueos y explosiones nos envolvieron a todos. Sin duda alguna el propósito de esa ceremonia violenta no fue sólo un espectáculo de simbología estética, sino para convocar a unas criaturas aún más intimidantes que los emisarios del infierno, pues confirmaríamos que los visitantes, efectivamente, no provienen de este planeta…  

    Se despiden con una reverencia elegante cual magos obscuros, esforzándose por hablarnos en español. 

    A-02-BDOG 03: CONTACTO. 

    Después de una pausa me aproximo a salida que parece un túnel dimensional, entre toda la gente que se apelmaza para el avistamiento. Ahí me encuentro con el Agente C presentándose como “la anti-cenicienta” que no llega tarde, llega justo a tiempo, como siempre… 

    Terminando los cigarrillos que compartimos atravesamos el portal, ahora con el pulso alterado por el tabaco, el entorno lleno de dióxido de carbono por el humo, y las respiraciones impacientes de la masa de carne.  

    1 : 1 1   AM  

    Me despido de mi compañera, pues quiero estar en primera fila antes de la abducción. 

    Unos destellos incandescentes y lisérgicos transforman la iluminación a una tonalidad verduzca entre la profunda obscuridad, ignoro por completo el daño que los láseres pueden ocasionar al sensor de mi cámara y la enciendo para comenzar a disparar. Solo pueden verse siluetas con movimientos siniestros. 

    Se escucha un retumbar en el suelo con un llamado contundente entre la penumbra: 

    –Nosotros somos Orion Rise... ¡LA ABDUCCIÓN HA COMENZADO! 

    Es lo único que recuerdo conmocionado con la llegada de las criaturas, sus intenciones no dejan de ser confusas, pero su dicción y coherencia transmiten una tranquilidad inquietante, aunque no puedo estar seguro de lo que dijeron en realidad, es como si se comunicaran telepáticamente, sólo sé que eso trataron de decir. 

    Sus rostros –si así se les puede llamar– son una combinación de leyendas urbanas como de La mano peluda o Creepypastas. Ojos gigantes como si de grises se tratara, piel rugosa y grotesca con extremidades humanoides y figuras como códices tribales fluorescentes recorren de sus garras a su tronco, puedo distinguir un símbolo común entre ellos, como si fuera un emblema, o un conjuro. En una ocasión El Embajador de los alienígenas me voltea a ver girando parte de su cuerpo mientras se mantiene encobado… Fue como mirar al Chupacabras directamente a los ojos. 

    Creo que nunca abandoné el trance maligno del espectáculo anterior, los rayos y destellos no me permiten tomar fotos, tengo que reconfigurar la cámara y disparar a discreción; las anotaciones que tenía en una servilleta ya no me sirven más.  

    Las frecuencias subsónicas invaden mi cuerpo y no sólo se les puede escuchar… se sienten, te absuelven… Y con la furia de sus aparatos nos elevan como si quisieran raptarnos hacia sus vehículos espaciales; entre gritos y chillidos, es como si sus entrañas hablaran; una regurgitación psíquica. Es difícil describir su sonido, pues además de lo estruendoso pero melódico que resulta, el clímax de sus cánticos sólo puede clasificarse como alienígena, sintético, biológico-tecnológico y fantasmal, simultaneamente. No sé si los objetos que portan son instrumentos musicales o armas de plasma, es una especie de conjuro galáctico. La geometría del sonido empata con el espectáculo lumínico, que dibuja y plasma lo inmaterial de los gases en portales flotantes. No sabía sí dejarme abducir por completo… o continuar con mi registro. 

    Tras toda una surreal muestra de su presencia, el público alucinaba con preguntas y exigencias hacia los no-terrícolas, que nos “incluyeron” dentro de su tripulación -según sus mismas palabras. Nos informaron además que provienen de Saturno y nos halagaron diciendo que viajaron miles de millones de kilómetros sólo para presentarse ante nosotros. Se les demandó a gritos hablarnos en su idioma: 

    –¿¡En qué idioma hablan!? –exigió un pueblerino impaciente, petulante y audaz. 

    –¿Quieren que les hablemos en nuestro idioma? –pregunta el heraldo viajero, con su voz grave y rasposa. 

    –¡¡¡Sí!!! –respondió la horda (con cervezas en mano en vez de antorchas y tridentes). 

    $&&@6″?€!!£6¥^><6#^*¡ –replica en su lengua, visceral y guturalmente (mientras aseguraban que ese era el nombre de su dialecto, y que así nos hablarían a partir de ese momento). No continuaron su espectáculo sin antes hacer shout-out a “La Princesa Alienígena”, quien se encargaba de programar la luminaria plasmática, y resultaría ser la esposa del heraldo al que lograría entrevistar después… 

    Un sujeto poseído desde la ceremonia pasada estuvo a punto de golpearme –podría asegurar que su joyería fue lo que rayó el filtro CPL de mi cámara. 

    Entre salpicaduras de fluidos desconocidos expulsados por El Embajador y el ardor de las llamaradas en el escenario, me mantengo firme al borde del templete para capturar de cerca los movimientos de los viajeros interplanetarios. Me he preparado por años para estos momentos tomando fotografías espectrales del aura de las personas y algunas otras criaturas terrestres. Pudo sentirse como si toda la tierra se sacudiera por un momento, las vibraciones en el suelo, el ambiente estrambótico y los destellos te mantienen en una especie de hedonismo morboso donde lo inquietante es atractivo y el miedo te quiebra el instinto de supervivencia…  

    He agotado mis baterías, por suerte cargo un repuesto, a diferencia de la energía de mi cuerpo… 

    Poco antes de concluir, nos conceden el ritual de la tocar una última pieza como es habitual en los conciertos humanos. Culminarían con Delirio, la más icónica de sus composiciones, donde los orionitas nos advierten sobre consipiraciones paranóicas de orden mundial “terrícola”. He descubierto que de ahí provenían esos sonidos desquiciados que llamaron mi atención desde el principio. 

    Todo el frenesí se disipa después que los láseres cesan. Los aplausos de la gente me hacen saber que ha terminado el show, pero no es el fin para mí, aún tengo un par de cosas pendientes en mi itinerario… Antes de bajar del escenario la tripulación se despide. y proceden a tomarse una foto de recuerdo junto a Ángel. Han resultado ser bastante cordiales y educados estos seres, a pesar de inquietarnos y reventar nuestras fibras con sus exóticas composiciones.

    A-02-BDOG 04: LA ENTREVISTA. 

    Agitado, al terminar, espero a que se esfume un poco la gente que naturalmente se amontona para interactuar con los visitantes Saturnianos. Atónitos, yo y el Agente C, comentamos sobre lo que nos pareció esta experiencia interestelar: elaboramos teorías sobre la naturaleza y origen de su sonido, pero antes de seguir especulando, me aproximo a uno de los tripulantes (que mantenía un intermedio entre su forma humana y extraterrestre), para resolver nuestras dudas, agradecer, y con suerte mantener el contacto: 

    –¿Qué pedo Alienígena? –le cuestiono amistosamente mientras me preparo para hacer un saludo universal, el DAP (Dignity & Proud). 

    Mi saludo es bien recibido, compartimos algunas palabras, y para mi sorpresa, a pesar del ajetreo, responde con curiosidad a mis intenciones de networkear; me detiene antes de marcharme, y continuamos con la charla afuera del recinto, pese a las demandas que tenía de sus con-planetarios. 

    Intercambiamos experiencias sobre conocer nuevos pueblos y viajar por la música. Resulta que el motivo de sus viajes espaciales es artístico y de divulgación como una antropología a la inversa (?): una alienología. Parece ser que su mensaje pretende promover el concepto alienígena junto con señales sobre situaciones humanas que no terminamos de asimilar aún. 

    –A todos nos gustan nos aliens, ¿verdad? 

    –¡Sí! –al unísono respondieron todos. 

    –Va.

    Así es como el Vains me explica que inició su concepto. Una vez definido el curso que tomaría se dedicaron a buscar el sonido que los definiría. Le pregunté cómo consiguieron ese sonido, si habrá sido algún accidente, algo incidental o más bien lo construyeron. Nuestro amistoso con-sistemático vocifera que lo fueron desarrollando y lograron su sonido a través de distintos sintetizadores; poseen unos pedales que les permiten emular las frecuencias que ya diseñaron con otros aparatos. 

    Aseguran tocar metal alienígena, aunque no se encasillan en ningún subgénero, mientras afirman que oscilan en un abanico diverso que puede ir desde thrash a slamming y variedad de subgéneros hiper-específicos que les encantan a los metaleros. 

    Nos confieza, además, que el proyecto es relativamente nuevo. Anteriormente ya existía Orion Rise, sin embargo sólo de nombre. A lo que escuché ese mismo día antes de la abducción, sus letras hablaban de una especie de ambientalismo agresivo y un poco de filosofía humana en general. Ellos adoptaron el nombre consensuadamente y pusieron sus cerebros galácticos a trabajar. 

    Fungiendo como representante terrícola, quise mostrarle un poco de las artes humanas y le desplegué un conjuro de cartas y sigilos para mantenernos en contacto. Nos despedimos con un abrazo, deseándonos bendiciones y esperando volvernos a ver pronto.  

    -Si les gustó, corran la voz- Insistió. 

    Busco cumplir parte de ese pacto interplanetario compartiendo mi experiencia por este medio. Ahora saben que la tripulación de Orion Rise, está planeando proximas abducciones… 

    A-02-BDOG 04: EL REGRESO, ¿!JAIME DUENDE ERES TÚ?! 

    Para mi fortuna lo inaudito y extravagante no terminó con la despedida: Me despedí de los conocidos y nuevas amistades. El Agente C y yo nos dispusimos a cenar unos tacos para reponernos de la hecatombe musical (en el mejor de los sentidos), no sin antes fumarnos juntos el penúltimo cigarrillo de la noche.  

    El camino fue frio, desolado, pero acogedor. Llegamos a los tacos, no supimos si seguíamos aturdidos por la abducción o por la motocicleta al quitarnos nuestros cascos. 

    Realizamos nuestra orden, me percaté que el suadero estaba un poco pasado, conozco a mi estómago y no quise hacerla de pedo, después de todo gracias a la gira con Velical mi microbiota está bien entrenada para estos casos… 

    En un momento de charlas cotidianas con una dispersión casi postraumática veo un grupo de gente tomándose fotografías. 

    –¡¡Es Facundo?? –le pregunto a mi compañera que confundida no sabe qué responder. 

    Después de titubear unos momentos, nos levantamos de la mesa para pedirle una foto. 

    –Disculpa, no me gusta ser esa persona –exclamo ante el mismísimo Jaime Duende. 

    –Ah… no hay pedo, ya terminé de comer -replica Facundo con su característico acento chilango, mientras su semblante cansado dice lo opuesto. 

    –Gran influencia –agrega el Agente C. 

    –Espero no haberlos traumado tanto –se despide Facundo sin mirar atrás… 

    Tras terminar nuestra comida comento lo del suadero en descomposición a la cajera, el dueño escuchó, y decidieron no cobrarme ese taco. No podría estar más satisfecho con ese gesto, esa noche no fue para quejas… tampoco para dormir; pues no terminaría de procesar todo lo ocurrido hasta algunos días después, si no es que cosas extrañas siguen sucediendo…  

    Epílogo(s), anexos y datos curiosos.

    ¡Las fotos de Orion Rise desaparecieron! 

    Daba la sensación que en realidad hubo una perturbación electromagnética, ya que unos días después cuando me dispuse a revelar las fotos, justamente las que correspondían a Orion Rise no se encontraban en la memoria…  
    Cambié a Windows para jugarle al Hackerman y resulta que por algún motivo se habían borrado, pero se encontraban en una carpeta oculta llamada “. Trashes”, tal vez sea una cuestión de formatos, pero nunca me había pasado algo así. Una parte de mi cree que los láseres o tal vez, lo aún más insólito de la noche (que fue encontrarnos a Jaime Duende), es lo que ocasionó esa anomalía informática… 

    Negative Will y Honor & Blood.

    La frustración del vocalista de NW tras la apatía de la raza fue muy evidente. Desconozco los motivos por los que tocaron tan poco tiempo. Acá en Ensenada somos muy impuntuales y a fin de cuentas pueblerinos, algo apáticos. Aún requerimos paciencia como sociedad y espero que no afecte mucho en el regresar de distintos artistas que vienen por primera vez o vienen poco para acá. Como mencioné antes, es una lástima que los escucháramos tan poco tiempo, pues transmitían bastante: bien potentes y malignos. 


    En cuanto a H&B fue un caso similar, aunque con más tiempecillo y con la raza más prendida pudo haber un poco más de movimiento y buena recepción. Ya entrada la noche hubo más gente, que apropósito el inicio del festejo comenzó un día antes –y a lo que escuché del wey de Iron Dicks–, se pusieron hasta el culo y algunos terminaron banqueteando como a las 5 de la mañana; se rumora que por eso se redujo la asistencia.Ni modo.  


    En todo caso se disfrutó un poco más ese segundo performance. La rabia y teatralidad que proyectaba Aolanis (el vocalista de H&B), era inquietante como admirable. Definitivamente en TJ se vive distinto. ¿Quién esperaría que ese man es un presentador de perfumes? Jaja, está suave, y puedo percibir un buen sentido del humor y astucia de su parte, además de ser muy gentil al trato. Espero en otras circunstancias poder cotorrear con él y con los de NW; José fue muy amigable y atento también, será un gran dentista. 

    TYRIAN y su(s) sacrificio(s). 

    A pesar de que la alineación terminara mutilada por el misterio, fue una buena tocada. Con elegancia y maestría, que sin duda tuvo algo que ver con la contribución del Sater pues ese man desde la prepa es un buen guitarrista y artista en general. Me hubiera gustado ver lo que me dijo Airam –mientras pisteaba de su café–, pues se notaba entusiasmado. Será en otra ocasión. 

    Tyrian siempre se caracteriza por su refinamiento, que podría rozar en lo mamador, pero nel, esos weyes están entre generaciones, promueven rupturas, son TRVE más que por puristas porque son consecuentes con lo que hacen. Inclusive las profesiones de cada uno de ellos coinciden con lo que uno esperaría de un modus vivendi de un metalero funcional. 

    Bien me comentaba Ángel unos días después que siendo el anfitrión (dueño o socio, la neta no sé, le pregunto luego) les ha cagado el palo a la raza que busca segregación: 

    –Ni modo que no juntemos 200 metaleros en Ensenada… –me dice más o menos, refiriéndose a que la escena debe apoyarse entre sí, en vez de seguir discursos pendejos de rivalidades entre subgéneros o por cuestiones estéticas. Me da gusto que toda la wea haya mejorado desde que iba en la prepa y me metí en ese mundo. 

    Imagino a estos vatos ya bien rucos tocando aún. Estaría suave que sigan dando el ejemplo. 

    Reflexiones sobre las tocadas de metal en Ensenada. 

    Anteriormente las tocadas se hacían en talleres mecánicos abandonados o hasta debajo de puentes. Ahora resulta que los venues pueden ser portales que alojarán temporalmente entidades interdimencionales.  

    A los de mi generación nos tocaron apedreadas de cholos, correteadas con la policía, raza fumando inciensos en cuartos destinados para fumar mota (y como cuartos de ensayo), robos, chismes y putizas; pura malilla. Ahora ya está todo más sofisticado y “fácil”.  

    Me agrada ver que se apoye más la escena metalera, pues a fin de cuentas se trata de arte en la mayoría de los casos. Ya no me siento incómodo dentro de ese mundo –del cual me aparte por años–, ahora parece ser algo más maduro, donde uno puede desenvolverse, e intoxicarse y recrearse más relajadamente, ya sea por sustancias o por el simple goce de apreciar novedosas y divertidas propuestas salidas de los universos interpersonales de los disidentes. 

    Hiram Navarro
    Artista Multidisciplinario
    IG: @_librodearena

  • ¡De Veracruz a Ensenada llega el fuego de Los Choclok!

    ¡De Veracruz a Ensenada llega el fuego de Los Choclok!

    Redacción por Iván Gutiérrez
    Fotos: cortesía

    Desde los 50 grados ardientes del sur de Veracruz llega este jueves 30 de octubre a Ensenada la sabrosa fusión de Los Choclok, banda que mezcla de forma única reggae, jazz, ska, música folclórica y rock. Visitando por tercera vez el puerto, ahora bajo su gira “Quince Tour” —en celebración de los 15 años de su música—, esta Big Band mexicana armará la fiesta en La Capilla. 

    Aprovechando la vuelta, tuvimos la oportunidad de conversar con Jacobo José Grajales, voz principal de la agrupación, platicando sobre su nuevo EP “Quince” y la visión que esta icónica banda de la escena mexicana independiente tiene sobre la música.  

    Iván: Se sabe que en Veracruz hay mucho músico talentoso, ¿a qué creen que se deba eso? 

    Jacobo: Nos encontramos en el Istmo de Tehuantepec, donde es común que convergen culturas de Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Veracruz, es un lugar muy rico en aspectos culturales, hay mucha gente que está haciendo no solo música sino arte en muchas manifestaciones, es algo que he visto siempre desde chico, y bueno es un pro y un contra, un contra porque nos acostumbramos a ello y luego al arte no le damos el valor que tiene, pero eso mismo hace que mucha flota se involucre en la creación artística. 

    I: Tengo entendido que Choclok busca este balance entre rescatar la música tradicional y nuevas tendencias, ¿cierto? 

    J: Aunado a lo anterior, siempre ha estado presente la música tradicional en el sur de Veracruz, como el Son Jarocho, pero también polkas, música tradicional oaxaqueña, la música de marimba de Chiapas, siempre ha estado presente lo tradicional. Al mismo tiempo, con el avance tecnológico, empezamos a descargar y escuchar música de otros lados, y eso hizo que tuviéramos curiosidad de ver cómo era el ska, el reggae, la cumbia de otros lados.

    Cuando empezamos a tomar las cosas en serio, haciendo música para otras personas y no solo para nosotros, iba intrínseco el son jarocho, porque la melodía, las cosas de las que hablamos, las formas de hacer la rima, vienen de ahí, pero empezamos a estudiar otros géneros; la mitad del grupo estudió jazz, y se empezó a experimentar con el funk, el blues, el jazz.  

    Ahora somos 12 integrantes y no dejamos la chamba a uno o dos, sino que todos participamos. Se empieza una canción en forma de reggae y termina siendo una cumbia experimental, y bueno ahora tenemos más influencias que nunca, ya que hay miembros que vienen de otros estados, Pablo de Oaxaca, David de Hidalgo, Aldo de Chihuahua… los Choclok ya es algo que se nutre de otras culturas de México

    I: Los Choclok tienen un mensaje muy claro de resistencia en varias de sus letras, ¿cómo perciben esta conexión entre música y resistencia?

    J: Creemos que es muy importante. Con el paso del tiempo te das cuenta que cada músico, en lo que hace, busca cosas diferentes. Nosotros como músicos, todos de forma colectiva (aunque tenemos nuestras diferencias), sostenemos esto de decir lo que pensamos. El hecho de que tengamos la oportunidad de hacer música, nos entrega esta satisfacción de decir lo que se quiere. Muchas veces la música trata de mercantilizarse y solo habla del amor y desamor, y está bien, pero hay muchas formas de hablar de eso, y desde ahí empezamos a trabajar esa protesta interna, que es algo más personal, y al mismo tiempo no quedarnos callados con las cosas que vemos. 

    Ha sido muy interesante, porque nosotros, siendo del sur de Veracruz, aún siendo mexicanos, vemos las cosas de diferente forma a, por ejemplo, los de acá de Ensenada, porque la geografía, la cultura y la sociedad son distintas, pero es muy padre cuando escribes algo desde el sur y de repente lo interpreta alguien más en el norte y lo apropia, eso es algo que a nosotros nos gusta bastante. No tenemos problema con decir las cosas que a muchos no les gusta decir, quizás eso no nos ponga en el radar de mucha música comercial, pero sabemos lo que queremos: reflejar cómo es la vida en este lado. Antes ni siquiera estábamos en el mapa, ahora ver que hay gente que se aprende el nombre de nuestro pueblo por nuestras canciones nos motiva bastante.  

    I: Platícanos de su entrega más reciente, “Quince”, ¿cómo han visto la recepción de este EP entre el público? 

    J: La gente ha abrazado mucho “Quince”, un álbum que sacamos en celebración de quince años de los Choclok, es un disco que significa mucho para nosotros. Desde el Ariles (2023) hasta el nuevo EP ha sido un trabajo muy importante, porque tuvimos una evolución, desde el Sonido Místico (2015), no solo en la música y en cómo grabamos y lo que decimos, sino en el show en vivo, porque es un juego de emociones, nos vamos desde estar tristes hasta tener ganas de bailar, motivados, ganas de romperle en la madre a alguien, es un regalo que hicimos para nuestra gente que nos sigue desde hace tanto tiempo.  

    I: Cuéntenos de este “Quince Tour”, ¿por dónde han estado y por dónde más estarán? 

    J: Fue algo muy espontáneo, acabamos de presentar Ariles y dijimos bueno vamos a cumplir 15 años, en ese momento quizás no dimensionas tanto tiempo, pero ya que nos pusimos a pensar en todo lo que ha transcurrido, decidimos que la gente merecería un regalo de nosotros, porque son 15 años de que la gente nos ha apoyado, entonces fue muy rápido y orgánico, hicimos algo que tuviera la esencia desde los inicios, como los frutos que nos ha dado todo este tiempo, y al mismo tiempo la evolución de la banda. Al empezar a hacer shows fue como traer esa nostalgia de lo recorrido en 15 años, juntando el inicio con lo nuevo. 

    Y bueno ahora vamos a entrar al estudio para finales de noviembre, vamos a empezar a grabar un nuevo álbum, con varias colaboraciones, tanto canciones viejitas como canciones nuevas, vamos a seguir trabajando. Nos faltan 4 estados de la república para tenerla toda recorrida, nos faltan esos lugares y queremos visitarlos; también tenemos invitaciones para Europa y para Sudamérica, ¡así que a seguirle!

  • ¡Festival Coincidir, la trinchera del cantautor, celebra 10 años de canciones originales!

    ¡Festival Coincidir, la trinchera del cantautor, celebra 10 años de canciones originales!

    Redacción por Mariana Camacho
    Fotos por Andrés García

    El Festival Coincidir 2025 volvió a Ensenada con una cartelera llena de talentos locales y nacionales. Este festival se realizó del 16 al 19 de octubre en el Studio Café, donde se montó escenario para que los cantautores compartieran su música y sus historias con la ciudad. El evento estuvo lleno de amantes de la música, ya fuera encima del escenario o como espectadores. Para contarnos más sobre este evento, entrevistamos a una de las organizadoras, Ilse McCarthy, quien nos compartió cómo nació la idea de crear un festival:

    “Creamos el festival por la necesidad de darle un espacio a los cantautores. Se usan mucho los espacios como bares o restaurantes para tocar música popular, pero no para cantar canciones de autor. Nos inspiramos en Las Peñas en Ciudad de México y queríamos traer todo esto al norte del país”.

    Dentro de los cantantes del viernes 17 se encontraba el cantautor Tonatiuh López, quien compartió historias de amor y desamor con un ritmo agradable y melodías pegadizas. El músico hizo cantar a todos los presentes, consiguiendo un gran momento entre los espectadores del festival. Agradeció a los organizadores del evento, ya que ha estado involucrado desde hace años, asistiendo a este festival.

    A su vez, Raúl Zerega y Patty Ibarra nos enseñaron que solo necesitas una guitarra y una gran historia para crear canciones conmovedoras que unen al público. Desde historias sobre crudas hasta relatos introspectivos, los cantautores son los genios de la narrativa musical y necesitan más reconocimiento.

    Al preguntarle por su definición de música de cantautor, Ilse le describió como “Música que la canta quien la escribe y no es comercial”. Los artistas que se presentaron en el festival llevaron esa definición al máximo con la diversidad musical y lírica. El Festival Coincidir invita a los artistas destacados en el ámbito de la música de cantautor y realiza una convocatoria de selección para invitar a un nuevo artista cada año. Este año, los ganadores fueron César Baro, de San Quintín, y Aed Moss, de Ensenada.

    El festival nació en Ensenada en el año 2015; sin embargo, se ha extendido a otras ciudades con el paso de los años, llegando a Texas, Los Ángeles, Puebla y Ciudad de México. Aunque, de acuerdo a Ilse, siempre vuelven a Ensenada gracias a la comunidad que se ha construido en esta hermosa ciudad.

    No olviden seguir las redes sociales del festival (Festival Coincidir en Instagram, Facebook y YouTube), así como las plataformas de algunos de sus cantantes favoritos que conocieron en el festival. Ilse invita a todos los ensenadenses a asistir al evento con la mente abierta para escuchar historias, chistes y anécdotas que nos hagan conectar con el autor y entender a profundidad sus canciones. La comunidad que se forma en este festival es muy unida: puedes hacer amigos que comparten tus intereses e incluso colaborar con los cantautores que se presentan, si es que te interesa empezar a hacer música. Sobre todo, a los jóvenes, quienes pueden encontrar una gran comunidad asistiendo a este festival.

  • Silverio: sudor, gargajos y techno del que sí pega

    Silverio: sudor, gargajos y techno del que sí pega

    Fotos y redacción por Iván Gutiérrez

    Una noche vomitiva, grotesca, llena de sudor, escupitajos y techno experimental del que dejó pendejo a Donald Trump. Así sintetizaría el concierto de su majestad imperial Silverio en La Capilla el pasado jueves 16 de octubre 2025, punto de encuentro de subnormales y raza amante del ruido alternativo. 

    Alonso Morales “The Jackal” fue el primero en anticiparnos la fiesta y poner a la gente a limpiar la pista de baile desde temprano. Entre los invitados especiales de la noche también estuvieron Abimael Ayeca y Juan Carlos Alvarado, maestros de la cocina y el arte de calmar el munchies nocturno con papas y banderillas exquisitas; y bueno, si de subir la velocidad se trataba, en su menú también tuvieron el brebaje místico de “Horcholoco”, maridaje perfecto para esta reunión en el Salón de Belleza. 

    Llegada la hora exacta los parlantes anunciaron la maravilla: “Directamente desde Chilpancingo, Guerrero, su majestad imperial Silverio, YEPA, YEPA, YEPA!”, la gente enloqueció y comenzó a gritar tan enloquecida como los gritos de terror de dicho tema. 

    “¡Pura música para bailar como Mongoloide!”, gritó Silverio, prosiguiendo con el bello ritual de los insultos recíprocos, y la tribu obedeció. “¡Hoy hay repartidor de croquetas!”, anunció antes de empezar con un clásico: “Perro, perro, Que baile con el perro”.  

    Estalló “El Baile del Diablo” con su poderosísima línea de bajo que te manda directo a la carretera techno, y ya con menos ropa encima Silverio aprovechó para expresarnos su cariño con un “¡Chinguen a su madre, a menear las nalbondigas!”

    No faltaron las interacciones directas llenas de amor con los fans, en las que Silverio aprovechó para lamer cachetes, introducir objetos en bocas, escupir a sus invitados y restregar sus genitales en su tornamesa como símbolo de cariño a su público, al tiempo que compartía palabras de afecto como “¡Tus ojos son mis bolas, mi pene es tu nariz!”.

    “Me cayó de todo”, dijo A en su momento. J también compartió su testimonio de experiencia tan enriquecedora: “Tomó mi anillo y se lo metió en el culo”. Por su parte, M expresó un “creo que se meo, era demasiado líquido en su tanga para que fuera cheve derramada, yo creo que sí se meo”. Y H afirmaría: “Creo que esto es lo más punk que hemos tenido en la Capilla”.

    El bello recital culminó con temas como “Ella Es… un monstruo cuando bebe alcohol” (un tema para atascados, a mi parecer, como todos los presentes), una versión alteradísima de Yepa Yepa Yepa (“¡Motívame hijo mío!”, le dijo Silverio a quien tenía enfrente) y un tema de distorsiones metaleras pesadas mientras Silverio hacía un último y glorioso baile en pelotas.

    “¿Y tú, no bailas? No creo, ¡otro pinche puto día!”. Gracias Silverio por llenarnos de fluidos tan hermosos y música para desmadrarse el alma, como Dios manda.

  • Luisa Almaguer llega a Baja California presentando “Weyes”

    Luisa Almaguer llega a Baja California presentando “Weyes”

    Redacción por Iván Gutiérrez

    Cantante Trans originaria de la Ciudad de México, Luisa Almaguer es una de esas voces cuya existencia se agradece inmensamente, pues en su dolor y su nostalgia muchos hemos encontrado un refugio donde validar nuestras emociones más oscuras. Con 10 años de trayectoria y el éxito rotundo de su material discográfico “Weyes”, la música de esta artista abarca influencias diversas, es “música oscura, triste, medio emo y por ahí una que otra cumbia”, en palabras de Luisa.

    El próximo 19 y 20 de septiembre Baja California tendrá el honor de recibir a Almaguer en su primera gira musical por este rincón del país. Acá una entrevista que tuvimos con ella en la que profundizamos más sobre su nueva entrega musical.    

    Iván: Llevo escuchando tu nuevo álbum desde que salió, Weyes, me parece una entrega muy interesante, me gustaría que nos platicaras sobre él, ¿son composiciones que fuiste creando durante varios meses, años?

    Luisa: El “Weyes” tardó un rato, desde desde el 2020 tenía la intención de sacar un nuevo disco, pero bueno pasó la pandemia y cambió la vida, y fue hasta el 2024 que pude concretar la colección de rolas que había estado escribiendo. Algunas tenían 4 años de haberse escrito, algunas se escribieron en el mismo mes en que grabé las canciones.

    Parte muy esencial del proyecto fue la producción y participación de Santiago Mijares, mi principal aliado musical en el disco, él hizo la mezcla y la producción, le metió toda la música y realmente también es su obra.

    El Máster estuvo a cargo de Sharon Aiza en Panoram Studios. Todo fue una producción independiente, siempre hemos hecho música desde la autogestión y nos interesa seguir así. 

    I: Por el lado de la producción musical de repente escucho varios detalles muy experimentales, que me parecen geniales, ¿desde el inicio tenían la visión de hacer algo así?

    L: Fue todo muy natural y orgánico, realmente fue un encuentro muy afortunado, estábamos muy conectados musicalmente, hasta escuchando los mismos álbumes. La música coincidió con una gran amistad y todo fluyó, lo que Santi proponía me gustaba, me sentí muy tranquila trabajando con él y dejando mis canciones en sus manos: fuimos experimentando y los sonidos naturalmente nos atraían.  

    I: Dime 3 canciones que le recomendarías de este álbum a alguien que no te haya escuchado… ¿por qué esas canciones?

    L: “Wey”, el primer sencillo, una buena descripción del universo sonoro del álbum. Sacamos Video de “Nube” una rola más etérea, pretencioso y larga. “Una Perra”, el corte más rockero y rudo. Del disco pasado, “Hacernos Así”, es una canción que ha agarrado mucha fuerza por la versión de Africa Express y Damon Albarn.

    I: ¿Cuál es tu canción favorita del álbum?

    L: Me gusta mucho tocar “Nube”, la disfruto mucho, pero también me encanta “Una Perra”, en general el disco me gusta mucho. En esta gira estaremos presentando el álbum “Weyes” junto con algunas canciones del álbum pasado.  

    I: ¿Por qué hace música Luisa Almaguer?

    L: Yo empecé haciendo música porque tenía la necesidad de trasladar mi sufrimiento a algún lado, mi manera de afrontarlo fue ponerme enfrente del teclado. Ahora estoy intentando no depender del sufrimiento, componer desde otros lugares, desde el gozo… es difícil porque la situación en el mundo se está poniendo terrible, el nivel de violencia que las personas trans estamos sufriendo… mucho tiene que ver con el dolor, con lo que me duele como persona trans, pero también quisiera empezar a trabajar a partir del gozo y el placer; creo que el Weyes ya tiene un poco de eso, esta dualidad entre el deseo y la muerte, la oscuridad y esa luz que de repente puede entrar por alguna herida. 

    I: Es tu primera vez visitando Baja California con tu proyecto musical, ¿cómo te sientes al respecto?

    L: Muy contenta, me emociona mucho ir por primera vez para ir a cantar y presentar mis canciones, es un lugar precioso, paradisíaco, además tengo mucha afinidad con el desierto, entonces estoy muy emocionada. Sé que es otro público que está acostumbrado a otras cosas, entonces sé que la vara está alta, y van muchos artistas por allá, me emociona mucho ir por primera vez, echar una chelita, y conocer a la banda Trans, qué es lo que está pasando, ver cómo se están moviendo las cosas por allá. 

  • Reapertura del teatro de la ciudad y los nuevos horizontes para el Arte en Ensenada

    Reapertura del teatro de la ciudad y los nuevos horizontes para el Arte en Ensenada

    Redacción por Mariana García
    Fotos por Andrés García

    El pasado 30 de agosto de 2025 se celebró la reapertura del Teatro de la Ciudad de Ensenada, ubicado en Avenida Diamante, Colonia Nueva Ensenada. Después de años sin uso, al fin se ha remodelado este espacio comunitario bajo la dirección de Yadin Oceguera, una artista de teatro y directora de orquesta,  quien nos dio la oportunidad de conversar con ella para saber más al respecto de este gran acontecimiento para la vida cultural del puerto. 

    “Cuando me enteré y me hicieron la invitación por parte de la Secretaría de Cultura, lo primero que dije fue: Sí. Porque es estar al frente de un lugar con el que he crecido; llevo desde los quince años actuando aquí como parte de la compañía del Teatro de Ensenada, y vi esto como una oportunidad de poner mi granito de arena para que el espacio regrese a lo que era cuando se inauguró“, detalla Yadin. 

    De acuerdo a la información recabada, desde hace 20 años el Teatro ha sido un espacio casi olvidado. Gracias a un proyecto de la Secretaría de Cultura, encabezada por Alma Delia de Jesús Ábrego Ceballos, se le ha dado vida nueva a un lugar tan importante. Ahora, después de mucho trabajo el teatro vuelve a ser un espacio funcional para los artistas. El apartado de infraestructura fue coordinado por el arquitecto Israel Ibarra y el coordinador del CEART Octavio Guitierrez, quienes colaboraron hombro con hombro con la directora Oceguera. 

    Hay un verdadero interés y compromiso del sector cultura por reivindicar los espacios y regresarlos de una forma digna a la comunidad artística”.

    Tener un foro de expresión y un espacio tan grande como el teatro —que tiene una capacidad de 450 personas— le da oportunidad a los artistas de llevar su trabajo a otro nivel. Hay bandas y compañías de teatro que no habían tenido la oportunidad de estar en un lugar creado para explotar al máximo sus talentos. 

    “Como músico, es muy diferente la sensación acústica de estar trabajando en un espacio cerrado con un tratamiento especializado de madera a estar al aire libre con un amplificador y con dificultades”.

    Con el cambio de la administración se abren las oportunidades de colaboración con artistas, antes era renta del espacio y ahora se maneja como un 70/30 donde se le permite a los artistas realizar un evento con costo y llevarse un 70% de las ganancias, sin cobro de renta aparte de brindar apoyo con publicidad e imprenta de boletos. 

    El teatro está creando nuevas estrategias a la par del CEARTE y la Biblioteca Benito Juárez para hacer publicidad— en redes y whatsapp—  para hacer llevar la información de los eventos a la mayor cantidad de público, ahí se difunden los eventos y contenido informativo para los interesados. Una de estas iniciativas para atraer más público fue la cartelera de Ensenada en Escena que se llevó a cabo del 1 al 7 de septiembre, dónde se realizaron eventos diversos desde poesía y teatro hasta rock y danza.  

    Personalmente, mi favorito fue el evento de Rock y música alternativa. Fue una noche llena de sorpresas y propuestas innovadoras, se presentaron una gran cantidad de artistas locales como: Mutant Beans, Ariabel, Jords Jords, MAKI & Delion, Hipogrifos, entre otros.

     

    La cartelera de septiembre está llena de actuaciones emocionantes. El Sábado 20 se presentará SEIS: El músical, una obra inspirada en la historia de las esposas del rey de Enrique VIII y un contada como un concierto pop; el sábado 27 se presentará Dios mío hazme viuda, una obra de teatro cómica que viene desde CDMX; el 26 de septiembre habrá un concierto de la orquesta de Baja California donde presentarán el Réquiem de Mozart; el 24 de septiembre viene el ballet folklórico de Ensenada y el 22 de Septiembre Malabaria producciones hará su presentación El circo de las maravillas.

    El Teatro de la ciudad está más vivo que nunca, vale la pena asistir y disfrutar del espacio cultural. Aprovechen para asistir a uno de los eventos, no se van a arrepentir.

  • 10ma Edición del Festival del Conocimiento: ¡celebrando el talento de la región!

    10ma Edición del Festival del Conocimiento: ¡celebrando el talento de la región!

    La Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma de Baja California invitan a la celebración del Festival del Conocimiento 2025, que tendrá lugar en Ensenada del 21 al 27 de septiembre. Esta fiesta de saberes y cultura será posible gracias a la unión de dichas instituciones de educación superior y a una colaboración con el Centro Social, Cívico y Cultural Riviera de Ensenada, el XXV Ayuntamiento de Ensenada y el Centro Estatal de las Artes de Ensenada. 

    El Festival del Conocimiento en su décima edición busca tender puentes entre distintos mundos de ideas, mostrando cómo el conocimiento se multiplica cuando se comparte. Ensenada ofrece un marco ideal para reflexionar sobre nuestro entorno y el impacto positivo de la ciencia y el arte en la sociedad contemporánea. 

    En esta edición especial, el eje temático será “Talento de la Región”, con el objetivo de visibilizar y celebrar las aportaciones de la comunidad bajacaliforniana en la ciencia, las artes, la educación y la cultura. La programación incluirá obras de teatro, conferencias, talleres, exposiciones, presentaciones artísticas y actividades al aire libre. 

    Otro de los propósitos centrales de este Festival es reconocer las riquezas naturales y culturales que conviven en Ensenada, desde sus paisajes de flora y fauna terrestre y marina hasta sus tradiciones artísticas y comunitarias. Estas riquezas no solo inspiran a la investigación científica y a la creación cultural, sino que también aportan beneficios concretos a la calidad de vida y al desarrollo sostenible de la región. 

    En su décima edición, el Festival del Conocimiento 2025 se presenta como una oportunidad única para fortalecer los lazos entre estas dos grandes universidades, la comunidad y el territorio que la acoge.

    🎟️ Recuerda que es necesario adquirir tus boletos en 👉 https://festivaldelconocimiento.mx/

    📖 Consulta aquí el programa completo 👉 https://drive.google.com/file/d/1DxP_CsKiZN6YsJWKDYlV-JIzayD5Kykd/view?usp=sharing

  • “Bella Mujer”, una declaración de amor por Fernando Marlo

    “Bella Mujer”, una declaración de amor por Fernando Marlo

    Redacción por Iván Gutiérrez

    Compositor de aire nostálgico, voz gruesa y una musicalidad afilada que le permite componer canciones tan bellas como tristes, Fernando Marlo es un músico originario de Monterrey que sabe poner el soundtrack ideal para fumarse un cigarrillo y echar un trago en el olvido de una cantina.

    Originario de Monterrey y apasionado de géneros como el folk y el rock, Marlo hizo su debut en 2023 con su primer álbum de estudio “Canciones desde el sauce”, mismo que incluye un total de 8 canciones producidas en el estudio Pedro y El Lobo.

    Entre su trayectoria como músico solista, este compositor regio ha colaborado con el dueto bajacaliforniano “Niñovan” creando el tema “¿Y tú qué harías?”. Además ha compartido escenario con todo tipo músicos de la escena del folk nacional a lo largo del país, entre ellos Iván García, Lázaro Cristobal Comala y Bluez Marentes.

     En el pasado mes de junio Marlo comenzó a presentar su segunda producción de estudio, un EP que llevará por nombre “Una más para el camino”, un trabajo discográfico con sonidos de folk, bolero y ranchera combinado con la profundidad lírica y la melancolía de una voz aguardientosa. De este material se desprendió un primer sencillo titulado “No me gusta quien soy”, tema con sabor a cantina antigua mexicana. Ahora llega el turno de su segundo sencillo “Bella Mujer”, una composición que le da ese contraste de emociones y muestra la otra cara de la moneda del EP.

    “Esta canción es un irse a dormir con la tranquilidad en el pecho por haber amado con locura, saber que ni la muerte frenaría un amor tan profundo: es tomarla de la mano y reafirmar que, si en esta vida se ha amado de esa forma, en las siguientes el amor continuará“, comenta Fernando sobre su nuevo lanzamiento.

    De acuerdo al compositor regiomontano, se trata de su primera canción de amor: una declaración al amor consciente, un salto al vacío con los ojos cerrados para elegir cada día a la misma persona y amarla sin esperar nada a cambio, celebrando la existencia y agradeciendo el momento en que se cruzaron las miradas.

    Puedes seguir a Fernando Marlo desde las siguientes plataformas para que no te pierdas sus próximos estrenos

    Spotify

    YouTube

    Instagram

  • Verbena Cultural 2025: el arte que madura

    Verbena Cultural 2025: el arte que madura

    Redacción por Iván Gutiérrez

    *Nota aclaratoria: Si bien la Verbena de Ensenada es un evento que tiene como raíz la celebración del florecimiento de la vid y el vino que se produce en la región, este texto está ENFOCADO en la propuesta musical que hubo en el evento. No significa que la propuesta gastronómica, parte central del evento, no tenga importancia, solo que este espacio lo enfocamos a la música. 

    Ahora bien, la Verbena Cultural de este año rifó en grande, y lo hizo, desde mi perspectiva, por la nutritiva y madura propuesta artística que se pudo disfrutar en el evento. La oferta musical tuvo de todo: banda sinaloense, intérpretes fascinantes de bolero, bandas impresionantes de rock independiente, grupos con los mejores covers de pop mexicano, pasando por gran variedad de música electrónica (techno-cumbia, house, techno, etc), por mencionar algunas de las propuestas. 

    Esta diversidad en escenarios simultáneos le dio al evento la sensación de ser un Festival de Música Ensenadense (como ha llegado a ocurrir en algunos otros eventos como el Ensenada Beer Fest), pues al igual que sucede con estos magno-eventos, la oportunidad de poder moverte de un escenario a otro y encontrar propuestas tan variadas en cada momento del evento fue una experiencia que, al menos para los melómanos, siempre es un gozo total. Podías pasar de bailar la Boda del Huitlacoche a mover la cabeza con un noise estruendoso que te eriza la piel.

    Que por cierto, increíble el show de Lorell Meets The Obsolete, solo por ese show habría pagado hasta más de lo que costó el boleto de entrada al evento. La calidad del audio, las luces, la interpretación y el show en general estuvo magnífico, una bendición tener a semejante banda en el puerto de Ensenada, ¡aplauso a @bloodlust por hacerlos sonar tan increíble! 

    Me gustaría añadir que el BunKer también fue un espacio alternativo muy bien armado, con los visuales interactivos a cargo de Sensitive Synesthesic, un line-up de techno que incluyó a maestrazos como Barthes, Velvet, Astroscuro e Hiram, y hasta un pick-up de antaño como escenografía al lado de los barriles gigantes de las bodegas.

    La muestra internacional de video-danza proyectada por La Perlita en la pantalla gigante también estuvo de primera. Genial la iluminación del pasillo entre ese punto (La Perlita) y el Bunker, parte del atractivo de desplazarse de un lado a otro del evento. El Bazar al interior también daba cosas interesantes que ver, como la pintura en vivo que realizó un artista plástico de quien desconozco el nombre. La Banda que tocó en el centro de la Plaza puso un ambientazo, y sus músicos se aventaron unos solos tremendos, sobre todo los trompetistas y clarinetistas. Y así todas las áreas de la plaza rebosaban de arte, música: vida.

    En conclusión, quisiera felicitar a los organizadores y curadores del evento, creo que la diversidad de la oferta artística y la consecuente sensación de que este evento fuese un “mini-festival” de música local, habla de la madurez de la escena artística de la ciudad, donde no solo hay creadores de gran talento (con visión artística y mucho trabajo detrás) haciendo arte de calidad, sino también la formación de un público que gusta de apreciar, conocer y experimentar dichas obras. 

    Se dice que el arte es el alma de un pueblo. Ojalá que las autoridades presten atención a estas apuestas del sector cultural en el puerto, y que vean como este tipo de sinergías artísticas pueden posibilitar el desarrollo de una industria y economía cultural más fuerte, que refrende la vocación de Ensenada y su gente como un puerto mucho más valioso que un estacionamiento de contenedores de carga.

  • Cirerol: entre el mar y la multitud

    Cirerol: entre el mar y la multitud

    Redacción por Joaquín Flores
    Fotos por Chugo

    Si hay algo que me gusta, son las historias de redención. Y si hay algo que me gusta aún más, son las que resisten el paso del tiempo. En el caso de Juan Cirerol, la satisfacción es doble: el tipo se construyó frente a los ojos de mi generación, se derrumbó ante los de sus amigos y familia, y después volvió a levantarse, podríamos decir que se recuperó así mismo.

    Recuerdo que cuando descubrí su música tenía 18 años y trabajaba en un restaurante ítalo-peruano. Yo era lavaplatos, y el cocinero —un joven con gran talento culinario, que hacía las veces de hermano mayor y guía— me acompañaba en aquel lugar pequeño, cálido y siempre lleno de comida abundante. Tan abundante que nunca notaron cuando desaparecía algún tiramisú, que yo me regalaba como bono
    secreto por ser buen trabajador.

    Entre montañas de platos y cantidades industriales de ajo, sonaba Juan Cirerol. En esos días La floresilla y La chola eran nuestros himnos; hoy en día suelo tararearlas sin pensar, y las he compartido con amigos y chicas a través de los años.

    Me gusta creer que fui yo quien descubrió a Juan para mi grupo de amigos. Toño dice que no, que fue de otra forma mucho menos épica, una que no me involucra en lo absoluto. Pero como dijo John Ford en El hombre que disparó a Liberty Valance: “Cuando el relato es mejor que la realidad, publica el relato”. Y yo prefiero pensar que tuve todo que ver.

    Lo que es seguro es que poníamos sus rolas en YouTube y analizábamos las letras, como también lo hacíamos con Nacho Vegas —a quien, por cierto, yo les presenté. Toño debe admitir que, sin mí, todo en el grupo sería David Bowie y bandas de heavy metal.

    (Nota personal: no olvides describir la atmósfera. A la gente que lee crónicas le gusta saber si ese día llovía o si una nube tenía forma de otra cosa; si el aire olía a tierra mojada o a metal caliente; si se sentía electricidad en el viejo campo de béisbol junto a la subestación eléctrica. Pero, después de todo, ¿la gente realmente lee crónicas?)

    Era un día con vientos que te arrancaban los recuerdos, junto al mar, en la plaza de contenedores marítimos. Un lugar que nunca pasó de moda —porque nunca lo ha estado—, pero que parece esperar la próxima ola cultural para salir a flote. El organizador del evento fue el restaurante vegano Seta Rosa.

    Llegué justo a tiempo para el final de la primera parte del concierto. Ay Gregorio! abrió la velada y, según los rumores, la parte que me perdí de su participación fue entre muy bien e increíble. Yo me inclino por increíble: lo he escuchado antes.

    Me le acerqué y le hice un cumplido sobre su outfit, una especie de traje vaquero que solo le queda bien a las personas muy delgadas, como él. También le dije que debería conseguir una de esas corbatas vaqueras para completar el efecto, y estuvo de acuerdo.

    Llegaba el momento que todos esperábamos. Vi cómo Juan tomó su guitarra, dio un beso a su novia y se acercó al escenario con una seguridad y confianza que me recordó a aquel perro mafioso de las caricaturas de Warner Bros. —¿saben de cuál hablo? El que fumaba un habano—.

    Tan pronto puso un pie en el escenario, lo perdí de vista entre la multitud que se abalanzó sobre él. Yo me quedé atrás, disfrutando en silencio. Antes habría empujado para estar al frente; ahora no. Ya he visto a Juan más de seis veces en vivo —de no ser porque hubo temporadas en que cancelaba conciertos, hubieran sido al menos nueve—.

    Además, no lo vine a ver por guapo.

    Aunque ciertamente tiene el encanto de esos canallas que siempre logran salirse con la suya. Disfruté cada nota, deseando estar en casa, escuchándolo en mis propias bocinas con mi novia, que prefiere quedarse allí. Ver a Cirerol en vivo es una experiencia que recomendaría a todo el mundo, pero de la cual ya no me muero por ser parte. Espero que no me lo tome a mal si llega a leer esto. Metafóricamente hablando, es como un amigo para el que estás cuando la pasa mal, y ahora que está bien, le das su espacio. Dios sabe que estuve ahí.

    Para mí Juan toca casi todas las rolas importantes de su repertorio —“casi” es la palabra clave—. De su anterior concierto en la ciudad me hizo falta I Love You, pero El Perro y Sentimental (el mejor cover de la mítica canción de Joan Sebastian que he escuchado) hicieron que reconsiderara subirme a uno de los contenedores para verlo desde arriba.

    Al final no hizo falta. Para verlo de cerca me lo topé en los mingitorios al final del concierto. No lo saludé: un fanático ebrio no dejaba de acosarlo y no quise que fuéramos dos.

    Sus canciones hablaron por sí mismas. A través de los años hubo momentos bajos y críticas, pero nunca escuché a nadie decir que Juan no fuera un gran compositor e intérprete. Por eso dolía no verlo bien, y por eso es un alivio verlo retomar el rumbo.

    No puedo dejar de mencionar el momento más especial: Juan invitó al abridor Ay Gregorio a echarse un dueto. Conozco a Gregorio y sé que ese fue, hasta ahora, el mejor momento de su vida.

    La canción que interpretaron fue Hermano, la vida es bella, y en una de las estrofas —“la sociedad me excluyó y me dijo la verdad”— se disparó en mí un hilo de pensamiento que me motivó a escribir esta crónica.

    El público pareció adorar la mancuerna.

    Al final me quedé charlando con amigos y conocidos. No muy lejos, observé cómo Juan intentaba darle otro beso a su novia mientras el ebrio de los mingitorios les hablaba, diciéndoles que él también era músico, posiblemente siguiéndolos en dirección al auto en que partirían a su hotel. Me pareció demasiada paciencia por parte de Cirerol, pero supongo que él sabe que algunas personas brillantes a veces se presentan en versiones no tan luminosas de lo que han sido o podrían llegar a ser.

    Espero que el chico de los mingitorios encuentre redención; Juan ya la está viviendo.

    Joaquín Flores
    Artista multidisciplinario
    IG: @principe_delosgatos